Que si no te tengo te invento, y si no reviento.
Pero tú no quieres quererme, tampoco que te quiera. Y entonces yo me prometo que jamás volveré a recordar el primer apretón de manos, el miedo que me da que te vayas, los abrazos, los besos, las miradas. Prometo no volver a molestarte ni recordarte. Yo también quiero ser feliz...
No hay comentarios:
Publicar un comentario