Nadie mira a alguien que no
quiere como tu me mirastes, nadie abraza a alguien como tu lo hicistes
cuando no se ama como tu juras no amar, nadie pierde el control
rodeandome con los brazos y besándome con la pasión que me transmitistes
cuando no se quiere a alguien, nadie apreta en la pared con esa fiereza
con la que tu lo hicistes. Y después de todo esto me dices que no me
quieres, puede que sea verdad, que no me quieras, dicen que los chicos
van de flor en flor y las chicas de capullo en capullo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario