lunes, 21 de mayo de 2012

Ni una lágrima más.

y sonreír pese a todo. Gracias a tu propia fuerza, a tus ganas de luchar, y no a ti.
Aprender de los errores. Fallar, para cada día cometer el menor número de errores que puedas. Cuando todo está mal, cuándo ni tú te aguantas, cuando ni te puedes mirar al espejo porque te escupirías a ti misma, lo que menos puedes hacer es buscar ayuda ajena. Ayúdate a ti misma. Nunca fallarás. Aunque duela, aunque muchos se den por aludidos, tú misma eres lo único que tienes. No esperes encontrar la felicidad con alguien si todavía no has saboreado la felicidad contigo misma.
Esto es lo que necesitaba yo. Confiar en mi misma. Todavía no lo hago del todo, pero al fin me he dado cuenta. Soy fuerte, lo sé. Quiero ser feliz, y me he dado cuenta que sentada, llorando, lamentándome, no lo voy a hacer. ¿A quién no le han fallado alguna vez? Nadie se muere por nadie ni por nada. Se supera, las cosas se superan con dos cojones, demuestra lo que vales, al fin y al cabo no importa las veces que te caigas, importa las veces que te levantes y vuelvas a tener tu cabeza bien alta aun sabiendo que corre el riesgo de caer otra vez. Pero así es la vida señores; riesgo. Ahora se me viene a la mente una fantástica frase que en realidad no sé ni de donde la escuché, “Que el temor a fallar no te impida jugar”
No rendirse, no huir de los problemas y afrontarlos, persistir en vez de mandarlo todo a la mierda. Anda, sécate esas lágrimas. Píntate como una puta si es lo que deseas, vístete como una puta si es lo que realmente te gusta. Quiérete. Y cuando estés preparada, sal a la calle y demuestra que confías en ti y que nada podrá contigo.
No llores. Si quieres desahogarte, rompe cosas, patalea, pero nunca llores. Eres fuerte, ya lo sabes, no mereces eso. Guarda las lágrimas para quién las merezca. Nunca todo está perdido, y menos el amor. Lucha, lucha por lo que quieres, lucha por lo que te hará feliz. Si la felicidad no te viene a ti, ¡no esperes!
Búscala.
Gánatela.
Cuídala.

No hay comentarios:

Publicar un comentario