Viva la impotencia, las ganas que tengo de verte y la animadversión
que busco tenerte. Viva la madre que te hizo venir al mundo, que me hace
acordarme del motivo por el que me levanto cada mañana. Viva el día que
te conocí, y el día en el que te besé por primera vez. Viva nuestra
diminuta y corta historia, y viva el sarcasmo, por ayudarme a escribirte
esto.
Atentamente, La mayor mentirosa de este planeta.
PD. Tequiero como nunca
No hay comentarios:
Publicar un comentario