Otra
vez me veo a oscuras, y ya van días, que si no sé de ti, no quiero
saber de nadie. Pero algo me lleva siempre debajo de tu balcón, donde
solías llamarme amor, y donde se me llenaban los ojos cuando me decías
que era hora de irse. No quería irme a ninguna parte sin ti. Al final te
has ido tú. Dejando todos los te quiero en el aire. En mis sábanas,
para que pueda recordarte. Es tanto el daño que mi corazón solo responde
cuando tu risa suena por alguna esquina, pero vuelve a pararse cuando
no eres tú. Y suspiro, y me paralizo. Que te sigo queriendo. Que te echo
de menos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario