conocernos personalmente, eso conlleva mirar
dentro del coche. El coche tiene un motor, que al principiodurante bastantes años, funciona a la perfección. Nos lleva de un lado a otro, va rápido, sin problemas,
siempre está disponible... Nosotros tenemos como motor un corazón. Ese corazón durante los primeros
años, no da problemas vive a lo loco, sin pensar en las consecuencias, también va rápido y está disponible...
Hasta que llega alguien, alguien que lo estropea. Ocupa el corazón durante un tiempo, y puede que hasta lo
haga funcionar mejor. Ver las cosas de otro color o salir adelante con más fuerza. Pero un día, se va, sin
avisar, y duele, hace daño, mucho daño. El problema es que en un coche, si su motor se estropea, éste se
puede reparar, arreglar. Sin embargo nosotros no. Yo no.
Yo no soy como un coche que se pueda reparar, ya nunca funcionaré bien.
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