Dado que ya no estás aquí, jugaré a imaginar tus gestos.
Tus sonrisas serán el primer rayo de sol que nazca cada mañana dando los buenos días. Tus parpadeos los nubarrones cuando nos retan a adivinar si va a llover o no . Tus lágrimas las gotas de rocío mañaneras provocadas por esos parpadeos que trataban de frenarlas. Tu voz el viento cada vez que consiga encontrar en camino hasta mis oídos para hacerte escuchar y seguir diciéndome que está bien y que no lo está tanto. Y tus dedos sobre la guitarra la música que hace la lluvia al caer contra en cristal, contra el duro asfalto, sobre mi que aún soy atrevida y permanezco bajo la lluvia esperando captar tus fa sostenidos escondidos entre gota y gota.
No hay comentarios:
Publicar un comentario