Aprendí que después de la tormenta el cielo vuelve a brillar entre las
nubes, que no por madrugar amanece más temprano y que perros ladradores
son poco mordedores.Aprendí que el que no te busca no te quiere y que
los sentimientos se demuestran con echos no con palabras.Aprendí también
que los amigos de verdad se cuentan con los dedos de una mano y que el
verdadero hombre te destroza el pintalabios y no el rímel.Aprendí a ser
fuerte y que segundas partes nunca fueron buenas. Aprendí que amores que matan nunca mueren.
Para que vamos a engañarnos, aprendí tanto que ahora aprenden de mí.
Para que vamos a engañarnos, aprendí tanto que ahora aprenden de mí.
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