martes, 19 de junio de 2012
Márchate.
No me busques, ni preguntes por mí, ignórame como solo tú
sabes hacerlo, olvídate de mí si acaso no lo has hecho ya. Vete. No
permitas que me vuelva a enamorar de ti. Necesito alejarte de mi
persona. Volver a notar tu ausencia y recordar qué es lo que merezco. Y
sabes que me merezco mucho más de lo que me has dado porque siempre he
estado ahí sin importar la distancia, las circunstacias, el tiempo...
Tirándome a la piscina sin saber si habia agua o no. He perdido parte de
mi dignididad y de mi orgullo solo por ti, por hacerte feliz, por estar
a tu lado para lo que quisieras y cuando quisieras. Pero yo no puedo
hacer todo el trabajo. Estoy cansada de esto. No me llames para dejarme
otra vez con la miel en los labios. Sí o no. O das un paso hacia
adelante para estar conmigo o dalo hacia atrás para alejarte de mí de
una vez, al menos hasta que deje de quererte si alguna vez lo consigo.
Olvidar es un proceso que lleva mucha tiempo y más si tengo que
olvidarme de cómo eres cuando estás conmigo y de cómo me haces sentir.
Pero tú mismo me estás obligando a ello... Así que, si no tienes nada
más que decirme, vete. Esto se acabó.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario